Por qué es gratis, contado por el motociclista que lo creó.
“Hice KINTAG porque ruedo. Cada vez que salgo a la carretera pienso lo mismo: si algo pasa, quien llegue primero no va a saber mi tipo de sangre, si soy alérgico a algo ni a quién llamar. El casco sí puede decírselo.
Es gratis porque esa información no debería depender de una suscripción. Si el tag dejara de funcionar el mes que no pagas, no podrías confiar en él. No hay anuncios, no vendo tus datos y tu ficha muestra solo lo que tú decides publicar. Lo sostienen las donaciones de quienes quieren que siga existiendo.
Lo construí pensando en todo el continente, de Alaska a la Patagonia: en español, inglés, portugués y francés, y con el número de emergencia del lugar donde estés, no del país donde sacaste tu teléfono. Rodamos cruzando fronteras y la ficha también tiene que cruzarlas.
Espero que se vuelva parte del equipo, como los guantes o la chaqueta. Que lo pongas una vez, te olvides de él y nunca tengas que usarlo. Y si algún día hace falta, que cumpla.
¡Rueda seguro, rueda libre, rueda bien!”
Rafael, creador de KINTAG y motociclista














